Entrevista a Diego Flores en el Boletín de Noticias de la ABPM

marzo 5, 2016 por  
Archivado en Fly Fishing, Notas de Pesca y Videos, Pesca, Reportajes

Durante 19  edición del boletín de noticias de la Asociación Brasilera de Pesca con Mosca (ABPM), fui honrado con una entrevista bastante profunda y extensa. Se le agregan notas sumamente interesantes, que muestran muy bien de que va la pesca con mosca en Brasil. Realmente una lectura mosquera sumamente recomendable.

Nuevamente muchas gracias a la ABPM, pero sobre todo por todo lo que me enseñaron y lo buenos anfitriones que fueron durante mi visita en 2015.

Para los que quieran ingresar al boletín 19 de la ABPM y ver todas las notas ingresar al siguiente link: http://www.youblisher.com/p/1323745-Noticias-ABPM-19a-edicao-Janeiro-2016/

Para los que tengan dificultades con el idioma portugués, aquí dejo la nota original en castellano sin traducir:

entrevista-ap

ABPM – ¿Como comenzaste a pescar con mosca?

DF – En mi familia no había pescadores, por lo que mi evolución de la carnada al señuelo y del señuelo a la mosca, resultó bastante solitaria y trabajosa. Todo fue bien de abajo, y muy cuesta arriba. Si quería pesca tenía que ganármela solo, de hecho en mis inicios en una megapolis de 15 millones de habitantes fue casi todo fue urban fishing. Eso retrasó las cosas, pero le dio un enorme valor a cada pequeño paso en mi crecimiento como pescador.

La primera vez que tuve una mosca en mis manos tendría unos 12 o 13 años, durante unas vacaciones de verano en nuestra casa familiar en el mar, un pueblito de solo 12 casas llamado Centinela del Mar. Eran unas húmedas del tipo Alexandra que aparecieron en el galpón de un vecino amigo, quien sabe como. Había leído como se usaban, las llevé a un arroyo cercano, las até en la punta de mojarrero y paseándolas por el agua saqué varios dientudos. Esos fueron mis primeros peces capturados con un artificial.

Luego de adolescente, a mediados de los 80´, leyendo artículos periodísticos de Guglielmi, Gomaríz y sobre todo de Jorge Donovan, aluciné con la Patagonia y la pesca con mosca. Por ese momento era muy fanático del spinning, y ese apego retrasó dos o tres años mi ingreso al mundo del fly. De hecho mis primeros dos viajes al sur con mi familia a los 15 y 18 años, fueron en spinning.

Pero como no hay peor fanático que el converso, a los 19 compré mi primer equipo de mosca y a partir de allí no paré más. Mi primer caña de mosca fue una Fenwick HMG para línea 6 de 8’6’’, un cañón para la época. Trabajaba, vivía solo y disponía de un buen sueldo para gastarlo solamente en mí. El primer reel fue un System 2L 6/7 de Scientific Anglers, que sigue dando batalla, y hace unos años lo usé en Tsimane con dorados y yatoranas.

ABPM – Realizaste algún curso o escuela de pesca con mosca???

DF – Salvo unos cursos aislados de lanzamiento con Daniel Colnaghi y de atado con Julio Gilardi, muy buena gente ambos, fui prácticamente autodidacta. No tuve la suerte de tener un adulto que me educara o estimulara dentro del mundo del fly. En realidad lo que sucedió fue lo inverso, los dogmas de la época y mi contestaria visión de la mosca me cerraron más puertas de las que me abrieron.

En mi juventud formé parte de un grupo de talentosos jóvenes pescadores que estaban en la misma: leíamos, experimentábamos a base de prueba y error, y así evolucionamos, ayudándonos unos a otros. Muchos de ellos hoy son destacados pescadores o guías internacionales. Todos sufrimos un poco lo mismo, en ese tiempo muchos adultos especulaban con la información, y difícilmente la compartían. En el intercambio personal no eran tan benévolos con los aprendices, como hoy lo somos nosotros siendo adultos.

Antes estas carencias, abrace “la palabra escrita” como el tutor que nunca tuve. La revista Fly Fisherman en sus años dorados se transformó en una especie de religión, y autores clásicos como Borger, Whitlock, Swisher, Marinaro, Kauffman, o Lee, fueron mis maestros sin siquiera conocerlos. En esa época todo era papel y una revista extranjera costaba una fortuna. Hoy pienso en internet y la facilidad con que los nuevos pescadores acceden a la información: en solo 5 minutos alcanzan o procesan lo que a nosotros nos llevaba meses o años. Hoy querés atar una mosca y tenes 20 tutoriales distintos en youtube, mientras nosotros aprendíamos con fotocopias borroneadas en blanco y negro. Cambios de paradigma, que con solo 45 años te hacen sentir un dinosaurio jajaja…

ABPM – Como surgió el proyecto de Aguas Patagónicas, contanos un poco del libro y el site

DF- Básicamente por mi amor por la pesca con mosca en la Patagonia!!! Previamente ya había hecho la Guía de Pesca Andino-Patagónica 96/97. Junto a Javier Haramina que era Ingeniero en Sistemas, la idea original era hacer un DVD interactivo, pero no dieron los recursos ni el tiempo. Daniel Wegrzyn, como padrino del proyecto, nos daba las llaves de la Subsecretaría de Pesca para trabajar de noche con sus computadoras. Ese primer libro fue muy popular, se vendió bien.

Mi amigo Esteban Etchepare siempre insistía en que hiciera una guía más completa, cuando la idea original había sido solo Patagonia Norte. Esto surgió durante una época de recién casado, alejado a la fuerza de la pesca y estaba de albañil construyendo mi casa. Como pescador estaba frustrado en muchos aspectos, y Aguas Patagónicas publicado en 2004 fue convertir esas emociones negativas en algo positivo. Fue una manera de gritarle el mundo,… ¡ Hey, aquí estoy!!!. Ese libro cerró una década de mosquero en la Patagonia y me dejó mentalmente extenuado. Por años no quise saber más nada con las truchas…

Hace 3 años con mi socio y amigo Emilio Rizzo decidimos transformar el material del libro en una web de acceso público, y como no puedo con mi genio la información se multiplicó varias veces. Hoy www.aguaspatagonicas.com es el resultado de una vida dedicada a la pesca y algo que amo como un hijo. Y también, como se actualiza permanentemente, un monstruo insaciable que me consume la vida jajaja!!!

ABPM - Actualmente tu tienes una escuela de pesca, cuenta un poco sobre el proyecto

DF – Siempre me gustó la docencia. Desde chico fui el compañero al cual todos pedían auxilio en los exámenes. Me encanta aprender cosas todo el tiempo, y enseñar es la mejor forma de aprender.

Empecé con mis cursos en el Club de Caza y Pesca Nahuel Huapi en Bariloche, durante buena parte de los 90´. Cuando regresé a Buenos Aires, y me transformé en un trabajador independiente, reformulé ese proyecto en el prestigioso Club de Pescadores, de gran prestigio por sus más de 110 años de antiguedad.

El curso de 8 meses de duración está dividido en  módulos: equipamiento, salmónidos, dorados y especies alternativas. Como todo evoluciona, el 2016 va a traer fuertes cambios en la estructura y los contenidos, para hacer la escuela más práctica y dinámica.

ABPM – Describinos como es tu trabajo en relación a la pesca

DF – Mis amigos me dicen que soy como una esponja que aprovecha su estilo de vida para chupar conocimientos todo el tiempo, pero que también los procesa y se exprime para entregarlo a los alumnos y lectores.

Mis ingresos vienen como periodista en la revista Weekend, y dos páginas web: www.aguaspatagonicas.com dirigida a la Patagonia, www.diegoflores.net que antes agrupaba de todo pero hoy está más enfocada a los relevamientos y las pescas alternativas. También soy docente, conferencista, instructor, atador, y brindo servicios de promoción y contenidos a importadoras. Mantener una familia con esta actividad poco lucrativa no es fácil, pero siempre me las  arreglo para que cierre la cuenta.

El periodismo resulta algo muy natural porque combina mis tres grandes pasiones: viajar, pescar y escribir. Y por supuesto me permite de relacionarme con gente muy talentosa, que me ayudan a crecer y evolucionar todo el tiempo. Algo por lo que siempre le estaré agradecido a la pesca.

ABPM – Recientemente estuvo en Brasil pescando, que podes decir sobre nuestra pesca??

DF- En primer lugar agradecer lo bien que me trataron, y el enriquecimiento de intercambiar opiniones con tan buenos pescadores y dirigentes. Traté de exprimir al máximo la experiencia, y me sorprendieron las similitudes culturales entre gauchos y argentinos, algo que se entiende revisando su historia y geografía.

Quedé muy sorprendido con los lugares que visite, la Mata Atlántica y el Planalto del Sudeste integran un paisaje muy podroso. Jamás imagine que en Rio Grande do Sul iba a encontrar ciudades de estilo alpino como Gramado o Canela, con tantos puntos de contacto con nuestra Patagonia.

Yendo a la pesca me encantó el bass, lo imaginé como una tararira desdentada y resultó mucho más sutil y sofisticado de lo esperado. Y pescarlo de vadeo, en esos pequeños  y bellos embalses de agua cristalina, resultó algo muy bueno. Respecto a las truchas, más que las truchas en sí mismas me impactaron el lugar que habitan, y el tremendo fervor que despierta en los brasileños. El proyecto de la Ruta de la Trucha está muy bien pensado y diseñado, engloba a todos los actores del recurso, y les deseo la mejor de la suerte para llevarlo a cabo.

ABPM - Participaste del III Simposio Brasileiro de Pesca com Mosca, cual es tu visión sobre la pesca con mosca en brasil en términos de organización?

DF – Uff, que buena pregunta!!! Creo que a pesar de las dificultades, empezaron con el pie derecho, con un modelo que agrupa todo en un mismo conjunto, dividido en regionales que dependen de una central dinámica. Que pone a todos los mosqueros brasileños juntos tirando en una misma dirección. Me gustó mucho lo que vi en el III Simposio, en cuanto a objetivos, ideas y el criterio para desarrollarlas.

Argentina tiene 50 años de historia de asociaciones mosqueras, mientras Brasil no llega a media década. Argentina tiene mucha  historia, pero sus asociaciones funcionan independientes, en muchos casos con pensamientos o intereses opuestos. Si a ello le agregamos lo duro que les resulta sostenerse, lamentablemente todo se diluye y la representatividad política resulta casi nula.

Muchas ONG mosqueras argentinas están pasando por una crisis de estancamiento o vejez, mientras que la ABPM sufre una crisis de crecimiento y juventud. Dos escenarios opuestos, pero a la vez complementarios. Sería muy bueno que dirigentes de ambas puedan conocerse, estoy seguro que intercambiarían experiencias muy, pero muy valiosas para ambos. ¡Especialmente en lo que se refiere a puntos de pesca jajaja!

ABPM – Que peces te gusta pescar mas y porque?

DF – Tengo algo que no se si es una bendición o una condena,…me aburro fácil. Por lo cual el pez o la especie que más me gusta pescar es la próxima, ¡la que nunca pesqué!

Los contextos y la saciedad también cuentan; hoy por ejemplo mi líbido por los dorados está bastante baja, mientras estoy como loco por pescar tarariras. Algo que hace 4 años era completamente inverso.

También soy un convencido que cualquier pez, desde una mojarra a un permit, independientemente de su tamaño o complejidad técnica, tiene algo bueno para ofrecer. Y está en nuestra inteligencia y sensibilidad encontrar ese “algo”.

Así y todo tengo mis debilidades: me pueden los peces que combinen una pesca delicada con una pelea poderosa. Algunos ejemplos son truchas, salmones, bonefish, róbalos patagónicos, carpas, pacues, brycones, sábalos y lisas. Cazadores más violentos, como dorados, jureles, barracudas o tarariras, en contextos difíciles o técnicos, también me gustan mucho. Otro tanto ocurre con la micropesca ultraliviana de chanchitas, pejerreyes, dientudos y mojarras, o juveniles de especies mayores, realmente muy divertida.

Los salmónidos, los peces más influyentes en mi matriz mental pescadora, son fascinantes porque desde una pequeña trucha en un arroyito, hasta un monstruo anádromo en un gran río glaciario, ofrecen abordajes casi infinitos.

Otro tanto sucede con carpas, sábalos, bogas y pacúes, peces que históricamente se creía que no tomaban moscas. El fly fishing evolucionó a partir de los peces cazadores, que responden a gatillos de movimiento, volumen, color y brillo bien estudiados. Aprender a engañar omnívoros, herbívoros o detritívoros, implica reformular completamente las bases de esta modalidad. Un ejemplo son las moscas que imitan vegetales, o los peces de cuero como bagres y surubíes, algunas de las nuevas fronteras del fly fishing globalizado.

En la actualidad la carpa es uno de mis peces fetiches: me tienen loco, me siento un carpaholic irrecuperable jajaja!!! Tiene todo lo que puede desear un mosquero: son sutiles, grandes, poderosas y muy difíciles de engañar. Un pez de logística simple y barata, pero que ofrece una pesca muy técnica y compleja.

ABPM - Que lugares te gusta pescar mas???

DF – Me gusta pescar sitios y estructuras pequeños, que permitan un abordaje íntimo y desafiante, como si fuera un quirófano. Y si se puede pescar de vadeo, en agua cristalina y a pez visto muchísimo mejor. A veces estos contextos mágicos los encuentro en sitios remotos, otra vez en medio de un urban fishing, y los disfruto con igual intensidad.

Hay dos tipos de estructuras que me vuelven loco, los ríos de montaña y los bajos, ya sea de agua dulce o salada. Pones cualquier especie en ese contexto, aunque sea un bagre, y automáticamente se transforma en una bomba.

Saliendo del escenario puntual de pesca, yendo más a lo macro, me encanta que una caña sea la escusa para interpretar una región, o vivir una experiencia completamente nueva. Lugares que me conmueven,… la Patagonia toda, vadear un flat del Caribe o Alto Paraná, los ríos de selva desde el cerrado santiagueño hasta la exuberancia amazónica. También pequeños arroyos y laguna de la pampa húmeda, allí aprendí a pescar arrastrándome en el barro, y es una marca que llevaré por siempre en lo profundo.

ABPM- ¿Por qué no te dedicaste más a las guiadas?

DF- En su momento guié… Me considero una persona con mucha vocación de servicio y docencia, pero en seco!!! Si hay agua o peces de por medio, todo eso se acaba,…. me transformo en un egoísta y quiero pescar yo jajaja!! Eso de vivir la pesca a través de otro, clave en un trabajo de guía, nunca pude catalizarlo.

Por otro lado, la mayoría de las guiadas se contraponen con un proyecto de vida familiar ordenada. Salvo que seas guía independiente, con el agua cerca de tu casa, las guiadas te arrancan por completo de tu entorno familiar y social. La vida de “Gran Hermano” en un Lodge, la competencia laboral en un espacio muy cerrado y la orfandad afectiva que produce, definitivamente no son para mí. En ese contexto de aislación y carencias acumuladas, es muy fácil que la pasíón se transforme en fanatismo, fanatismo como sinónimo de irracionalidad o dogma, y que mucha gente se confunda o termine con el cerebro detonado.

Más allá de brindar un aspecto despreocupado, una parte muy importante de mi vida es estar en mi hogar, con mi mujer, mi hija, mi familia y mis afectos. Viajo por más de 10 días y enseguida pienso en volver. Soy muy feliz pescando, pero también lo soy estando en casa.

ABPMQue mensaje le dejarias al mosquero brasilero????

DF – Desarrollar la pesca de cada una de sus especies autóctonas, encontrar ese “algo” que las haga interesantes, genuinas o únicas. Salir un poco del “círculo de confort” de lo más evidente, fácil o comercial. Una tarea gigantesca ya que Brasil es un país de escala continental, con una biodiversidad de especies de agua dulce sin parangón en el mundo.

Brasil tiene muy buenos pescadores y comunicadores de pesca deportiva, por lo que siempre estoy investigando, nutriéndome en sus revistas, libros y foros.

En este momento me tiene muy movilizado lo que estoy leyendo en Go Fishing. Esos mosqueros que desarrollaron la pesca en pequeños ríos del Cerrado Goiano con equipos livianos son distintos. Eligieron bajarse de la autopista, para transitar caminos completamente originales, y ¡están haciendo historia! A parte de ser buenos pescadores, también parecen buena gente, con visiones e intereses sumamente interesantes. Sería un gusto conocerlos algún día, compartiendo la pesca que realizan.