Carpas con Mosca: Sutileza Extrema con Ninfas y Secas
Mayo 5, 2011 por admin
Archivado en Fly Fishing, Lo mejor de df.net, Pesca

Por Diego Flores. Fotos Juan Biset y Matías Sansone.
Cada día que pasa tomo mayor conciencia del gran valor que tiene la carpa como pez deportivo, a las ciclópeas exigencias que puede someternos cuando vamos tras ella con una caña de mosca. Gran parte se debe al know how : si uno quiere pescar dorados, truchas o tarariras, como ejemplo de otros peces, se dispone de guías, servicios de todo tipo y toneladas de información en Internet. Pero ante la pregunta ¿dónde vamos a pescar carpas con mosca? la página está en blanco. Hay que salir por nuestra cuenta, experimentar, usar la imaginación, saltar al vacío sin dato. Como decían los viejos “hacerse de abajo…”
Puede ser que dentro de 10 años para pescar carpas con mosca solo baste con entrar a Facebook y cotejar lugares. Hoy por hoy, solo dependemos de nosotros mismos, lo cual le da un enorme valor a nuestros lances.

El último jueves de Abril fuimos con un grupo de alumnos de la “Escuela de Pesca Diego Flores” a pescar con mosca al río Salado, a solo 163 Km. de Capital Federal siguiendo un dato de muchos doradillos de 1 a 2 Kg. Así dimos forma a la “Expedición Río Salado a la Nada”, una salida de vadeo, cercana y barata, donde pudieran hacer su experiencia con este pez. Como back up estaban los dientudos, pejerreyes, carpas y lisas. Definitivamente, algo íbamos a sacar con mosca jajajaja!!!
Fuimos al Pesquero Arroupe, que dispone de más de 10 Km. de río con una huella que lo bordea. Afortunadamente los pescadores de carnada, tienen la costumbre de pescar todos hacinados, y fue cuestión de alejarnos un poco para encontrar un curso solitario, desbordante de vida, llámense peces o aves acuáticas. Los rises y saltos abundaban por doquier, proviniendo de varias especies ícticas distintas.

Nuestro anhelo con los dorados se diluyo al minuto, una semana antes eran la peste de los pescadores de lisa y pejerrey, pero un ingreso de agua marina los corrió por completo. Buscando flechas de plata y alguna carpa chica, armé mi TFO Finesse Nº 3 con una línea flotante, y puse en mi riñonera un set de pequeños streamers, ninfas y engendros de musgos. Los intentos con los pejerreyes fueron nulos, los wakes que inicialmente atribuimos a este pez eran lisas canaleras (15 a 30 cm), absolutamente imposibles.
Durante el mediodía nos dedicamos más que nada a scoutear el lugar, buscando carpas taileando en la costa, pero solo encontramos dos peces que no dieron oportunidad de siquiera hacerles una presentación. Como si fueran clarividentes advertían nuestra presencia y desaparecían sin darnos la menor chance. Cuando se lo proponen, las carpas son los peces más huidizos que conozco (ver Carpas con Mosca en el Arroyo Characato (Córdoba- Argentina).
Fue así que almorzamos, y decidimos recorrer el Salado aguas abajo para encontrar una mejor estructura ambiente.

Aquí el río se encuentra canalizado, ha perdido completamente su condición natural. Argentina debe ser el único país que tira el agua dulce al mar!!! Donde otrora había meandros, bañados o juncales, hoy hay una especie de medio caño casi recto, de bordes barrancosos y carcomidos. Sin estructura evidente, la lectura de aguas se hace muy, muy difícil. No había otra que calzarse los polarizados y gastar mucha suela cazando peces con la vista.
Mientras Tito Fontana y el resto de la trouppe partió aguas abajo, Juan y quien escribe caminamos aguas arriba con el sol a nuestro favor. Si bien el cielo nublado y la resolana nos jugaban en contra para detectar los peces, el agua bastante clara (unos 30 cm de visibilidad) ayudaba bastante. Nuestra suerte mejoró, y a unos 50 metros encontramos 3 carpas haciendo tailing en una playa de arena y conchilla de apenas 15 cm de profundidad. Presentamos nuestras moscas y apenas advirtieron nuestra presencia desaparecieron. Durante una hora y media, cada ejemplar que encontrábamos nos denigraba como la peor trucha aprendida de Junín de los Andes. Realmente intentamos de todo, acumulando solo rechazos!!!

La lista de ofrecimientos pasó por ninfas, engendros con patas de goma y todo tipo de moscas vegetales. Lo mismo fue pasando con los tippets que bajamos del 0X al 3X sin respuesta. Nada, absolutamente nada las convencía….
Llegado a este punto tomé medidas extremas y afiné todo al máximo: quite prácticamente todo el butt del leader para suavizar la presentación y afine el tippet a un 0,14 mm. Como mosca elegí una Goddard Caddis Nº 14, que me pareció una buena imitación de los grumos que las carpas sorbían cada tanto en superficie. Un par amagaron a subir a esta seca, pero sin resultado. Entonces tomé medidas aún más extremas armando un dropper con una Soft Hackle Peacock Nº 14, colgada a 15 cm de la seca. En cuanto a la presentación, ya no les caería cerca del hocico sino, que castearía 1 m aguas arriba, dejando que el viento le entrara la húmeda “colgada” lo más natural posible. La carpa no es un pez cazador, si la mosca no pasa a escasos centímetros de su boca no toma. Y así fue como el primer pez picó sin dudar…., la configuración de húmeda suspendida derivando en su línea de natación, se había transformado en el ticket ganador.

Descubierta la pólvora y afinada la vista, los números de las siguientes 2 horas fueron: unas 30 carpas vistas que dieron 5 piques más, dos a la seca y tres a la húmeda. De las que tomaron la Soft Hackle solo malogré una. Las que subieron a la seca droppeada se perdieron todas: bastaba que el nylon se apoyara en “ambas” comisuras de su boca, para que huyeran como si hubieran visto al demonio. Realmente es terrible la sensibilidad de sus labios, hasta parecía que les cambiaba el rictus cuando detectaban el monofilamento.
Con 4 carpas landeadas de entre 1 y 1,8 Kg. de peso, desbordaba de felicidad!!! Se trataron un adversario durísimo, de haber sido truchas la cuenta sin dudas se hubiera triplicado o cuadriplicado…
Juan, que hasta el momento oficiaba de fotógrafo, se desangraba por sacar aunque sea una. Así que me puse de guía y lo paré ante 4 o 5 peces muy pescables, sin resultado. No fue su culpa, la situación lo desbordaba, estaba completamente fuera de sus límites….

Entonces caí en la cuenta. Cuando este verano fui a pescar doradillos al Río de la Plata con mosca me acompaño Javier Torre, un amigo principiante en la modalidad. Correctamente orientado por quién escribe pescó realmente bien, e incluso un día me hizo un sobretodo de escamas. Ese mismo pescador, sometido a equipos infinitamente más sutiles, presentaciones en una taza de té, y un pez muy asustadizo, no tuvo la más mínima chance.
¡Tomen a este pensamiento a la hora de valorar una especie deportiva..!!!!
Más allá de que los alumnos no pudieron pescar, el aprendizaje fue muy bueno y pasamos un día excelente. Saber que hay una pesca tan calificada a dos horas de casa, que existe vida más allá de las truchas fue una enorme motivación. La excentricidad del día fue una boga sacada por mosca por Tito Fontana, entre varios piques similares que no se pincharon. La cantidad de boguitas de 300 gr a 1,2 kg, era terrible y ameritaba pescarlas con mosca. Pero había que vadear profundo: muy fresco y sin waders no dio hacer la prueba. Volveremos!!!!!!!!!!!

Conceptos Muy Importantes
- Ubicar las carpas es la clave del asunto, hay que caminar y cazarlas con los ojos.
- Olvídese de pescar a ciegas hacia el centro, es 100% sight fishing (pez visto) sobre el agua baja de los bordes.
- Los polarizados son indispensables, sol cenital y falta de viento ayudan mucho.
- Están agrupadas, a veces se camina 500 metros y no se ve ninguna, otras en 100 m encontramos 10.
- Se las ve comiendo sobre la costa, haciendo tailing, a veces en menos de 15 cm de agua con medio lomo afuera. La situación de pesca es un híbrido entre un bonefish y una trucha selectiva.
- En este contexto el acercamiento debe ser ultracuidado, pisando suave y sin proyectar sombras, caso contrario solo veremos nubes de barro!!!!

- Mover la caña enérgicamente durante el casteo también las espanta.
- Los peces se ubicaban en las pequeñas bahías que forman las barrancas socavadas por el oleaje, que funcionan como un pocket water que concentra alimento.
- La lucha de las carpas variaba notablemente según el ejemplar: mientras algunos apenas peleaban (flacos), los más robustos recuerdan una trucha marrón del mismo peso, menos explosiva pero con más resto.
- Con el río Salado tan bajo se lo pesca como un lago longilíneo. El viento gravita más que la corriente.
- No hay que castear encima de los peces; se asustan. Hay que presentar a 1 metro y dragear la línea muy suavemente para que entre en su ventana de visión
- La presentación de ninfa/húmeda suspendida al paso del pez, a la altura de la boca, es por lejos la configuración más rendidora.
- El año pasado con aguas altas, había mucha carpa migratoria del Río de la Plata de 3 y 6 kg., acardumada (ver: Técnicas para Pescar Carpas con Mosca en el Río Salado). Hoy, con aguas bajas y claras, la media de los ejemplares oscila entre 1 y 2 kg y la pesca es viró a una mucho fina y mucho más sutil. Comparable en calidad, a las más exigentes que podamos dar en Patagonia.





Comentarios
16 Respuestas para “Carpas con Mosca: Sutileza Extrema con Ninfas y Secas”