Pacues con Mosca Bajo la Sombra del Inga

marzo 30, 2009 por  
Archivado en Fly Fishing, Notas de Pesca y Videos, Pesca

pacu con mosca

Texto y Fotos Marcelo Rouvier:


En la zona de Florencia (Paraná Santafecino), el agua comenzó a limpiarse a mediados de marzo. Desde diciembre que no teníamos el agua clara por la crecida del Bermejo. Ese día arrancamos para ver las condiciones del río, y porque no, sacar algún buen dorado. Subimos buscando agua más claras, y a medida que navegábamos, el agua mejoraba. Entonces entramos a los riachos, ya que seguramente en las salidas de lagunas algún dorado podría esperar las mojarras que salen. Pasamos el primer desagüe y nada, la segunda salida de laguna nada, y cuando menos lo imaginamos se da un “regalo del cielo”. Se corta la soga del arranque del motor, nos pusimos a arreglarla y con en el medio de la tranquilidad comenzamos a sentir debajo de los ingas, uno, otro y otro chapoteo. Los pacues estaban comiendo las chauchas que caían, automáticamente abandoné el arreglo para tomar mi caña y lanzar debajo de los ingas. Cada vez que la mosca tocaba el agua salían 3 o 4 pacues, la levantaban en el aire y no los podía clavar. Literalmente la desflecaban.

pacu con mosca

Comencé con modelos de mucho brillo pero evidentemente estaban esperando las chauchas del árbol. Lo que caía, salían y lo tomaban, un espectáculo increíble. Había muchos, muchísimos de tamaño chico (1 a 2,5 kg) los veíamos salir a tomar las chauchas, la mosca que tiraba la tomaban pero no los podía clavar. Me hervía la sangre, ya me estaba poniendo loco hasta que clavé el primero!!!

Uauuuu era muy chico, pero lo disfrute como si fuera el primer pacú que sacaba con mosca. Así que no había forma de parar la adrenalina, la pelea, fotos y al vuelta agua, todo muy rápido. La mosca estaba intacta, así que la vuelvo a poner en el lugar, se produce el borbollón y clavo. No lo podía creer otro pacú; salta fuera del agua un pirá pitá muy chico, pero la forma en que tomo la mosca fue increíble. Nuevamente fotos y al agua.

pacu devolucion

Repito varios tiros con insistencia, y se los sentía comer debajo de los ingas. Así que puse una mosca que había atado justamente a la mañana pensando en el agua sucia. La llame la “comparsera”, de cuerpo negro, panza roja y una gran cantidad de brillos, parecía realmente una reina del carnaval. Fue al agua y al segundo lanzamiento debajo de un enorme inga, cuando la mosca se terminó de perder debajo del agua, (porque no había que moverla ya que las chauchas no se mueven y cuando movía a la mosca la largaban) sentí un golpe seco terrible. No alcance a clavar que ya salió como una locomotora hacia el medio del río. Ahí empecé a los gritos, ya no me importaba nada, la corrida que estaba sintiendo no tenía precio. Luego de sacar unos metros de backing se plantó, pegó un giro y vino hacia la lancha como si fuese a entregarse. Pensé “no es tan grande, solamente tuvo una disparada excesiva”; no fue así cuando vio la lancha nuevamente y salió nuevamente disparado, esta vez agua arriba. Todo era fantástico, luego de idas y vueltas pasó frente a mí y se dejó ver. ¡Que tamaño no lo podía creer! Pedí la cámara, y a los gritos yo peleaba con una mano y con la otra no paraba de sacar fotos, algunas a cualquier lado porque no podía coordinar las dos cosas. Mi alegría era inmensa. Pude levantarlo, no tenía balanza pero fácilmente tenía unos 7 u 8 kg. Fotos muchas fotos y al agua. Guardé la mosca como debe hacerse en estos casos, nunca más volverá al agua.

pacu con mosca

Cambié por otra negra igual a la que me había dado resultados hacia un rato. Tiro al primer ingá que tengo frente, la dejo bajar sin mover, nuevamente forma un borbollón y sale disparado. Cortó automáticamente, seguramente o se marcó antes, o la ansiedad me superó. Busco otra mosca negra con muchos brillos y comienzo a lanzar debajo de los ingas, luego de perder un par de piques más, siento otro seco y cuando lo clavo sale disparado hacia la lancha, pasa debajo y sigue su marcha, dando una pelea hermosa.

Luego de un rato, pude subir otro hermoso pacú de unos 4 a 5 kg, que tras las fotos volvió al agua. Me senté en la lancha, desarme con cuidado la tapa para hacer arrancar el motor que se había cortado la soga, hice arrancar y emprendimos el regreso hacia las cabañas. En este momento los ingas se encuentran con todas sus chauchas maduras y cayendo al río, como también hay muchos que todavía tienen sus chauchas chicas o verdes, que significa esto recién empieza.

Para más información sobre esta tremenda pesca tomar contacto con Marcelo Rouvier, “El Dorado Fly Fishing”, www.eldoradoflyfishing.com.ar